

Carta a las mamás y
papás que eligen PartoMío
Los profesionales que integramos PartoMío creemos que el
nacimiento de un
bebé es uno de los momentos más trascendentes en la vida
de las personas.
A medida que avanza la tecnología en la sociedad, se van
multiplicando los
beneficios para las personas. Ocurre lo propio en el área de la
medicina,
aunque en ciertos casos creemos que estos avances se convierten en
perjudiciales.
Hace décadas que los nacimientos se han hospitalizado y, si
bien esto puede
haber mejorado la "suerte" de numerosos bebés y madres, creemos
que aparecen
algunas desventajas. Es muy común escuchar en los pasillos de
las
maternidades frases como "la paciente de tal habitación necesita
tal
medicación" o "el pacientito de x habitación lloró
toda la noche y parece no
prenderse al pecho adecuadamente". Nosotros nos preguntamos entonces,
dado
que estadísticamente más del 90% de los recién
nacidos y sus madres
evolucionan favorablemente, ¿por qué los tratamos como
pacientes?
El momento del nacimiento de un bebé y sus primeros
días de vida son
realmente especiales y los médicos deberíamos estar
sólo como guías,
respetando la privacidad y los deseos de los padres, siempre que esto
fuera
posible. Los recién nacidos reciben varios cuidados de rutina
proporcionados
por el equipo de neonatólogos, algunos de los cuales no tienen
demostrado
ningún beneficio. Pero lo único que se logra de esta
manera es separarlos de
su mamá, generando a veces una angustia innecesaria.
Nosotros proponemos preservar ese contacto madre-hijo,
proporcionándole al
recién nacido sólo los cuidados imprescindibles y
haciendo participar en los
casos en que fuera posible a los papás. Es decir, queremos
intervenir
adecuadamente, interfiriendo lo menos posible.
Por último, sentimos algo poco grato en nuestra
práctica habitual en el
momento de asistir a un recién nacido: la mayoría de las
veces es la primera
vez que vemos las caras de esos padres ‹y nos imaginamos la
sensación que
pueden tener ustedes. Nuestra propuesta en PartoMío es tener una
o dos
consultas prenatales para conocernos de antemano, en las que puedan
evacuar
todas las dudas que existan sobre ese momento tan sublime que es el
nacimiento de un hijo. Y más aún: planificarlo juntos.
Los neonatólogos de PartoMío