
Es un sistema único en la Argentina, porque brinda la posibilidad de un nacimiento natural, respetado y no invadido, pero con la seguridad, la infraestructura y contención profesional de la institución médica. Por eso lo llamamos parto semidomiciliario.
El trabajo de parto en un ambiente íntimo como la propia casa —con una partera asistiendo permanentemente a la embarazada—, con los objetos personales, música o un baño de inmersión, permitirá a la mujer controlar su cuerpo, moverse con libertad, practicar posiciones cómodas durante las contracciones, ser activa durante todo el proceso y tener mínimas intervenciones de rutina. La pareja de la embarazada puede involucrarse profundamente en esta etapa, convirtiéndola en un momento compartido, de verdadero encuentro, de acción conjunta para recibir al bebé.
El nacimiento en el domicilio conlleva, sin embargo, riesgos. Y es aquí donde PartoMío hace la diferencia. Proponemos que el nacimiento se lleve a cabo en la institución médica elegida, pero siempre con la misma filosofía: respetar el momento único de la mujer y su bebé. Al llegar a la dilatación necesaria, a la embarazada se la traslada en un vehículo disponible en la puerta desde el inicio para que el nacimiento se produzca con toda la seguridad que brinda la infraestructura de la institución médica, con los controles y atención que necesita una mujer embarazada a punto de parir. Una vez en la clínica, la madre decidirá la posición en la que quiere tener su parto, pudiendo estar parada, sentada, en cuclillas o semirecostada, según se sienta más cómoda. Además, está demostrado que la episiotomía es innecesaria en la mayoría de los casos, por lo que no será una práctica de rutina en los partos que lleve a cabo PartoMío.
Los primeros minutos de vida del bebé son fundamentales para el vínculo entre la mamá y su hijo. Por lo tanto, a partir del nacimiento, el bebé no será separado de la mamá ni se le realizarán intervenciones innecesarias, y muchas veces, traumáticas. Asimismo, no realizamos el corte del cordón inmediatamente, porque se ha probado que es muy beneficioso para el recién nacido dejarlo más tiempo. La lactancia materna es totalmente propiciada, ya que están demostradas sus ventajas no sólo en la salud física del bebé, si no como forma especial y única de apego entre la madre y su hijo.
Otra diferencia importante que hacemos en PartoMío es con respecto al lapso de internación: promovemos mantener a la madre y a su bebé la mínima cantidad de tiempo en la institución médica —usualmente no más de 24 horas—, ya que los controles y posterior seguimiento los realizamos en el domicilio de la reciente mamá con un profesional de nuestro equipo.
Creemos en un parto respetado y no invadido pero que no exponga a riesgos innecesarios a la madre y al bebé, para que el vínculo que nace con el bebé sea único y completo, para toda la vida.